La moda ya no necesita permiso para hablar

Nathalia Reyes – 27 de Septiembre de 2026 – Crítica de moda

Chica fotografiando un outfit en una tienda.
Chica fotografiando con un celular un outfit en una tienda.

La democratización de la moda ha hecho que participar en esta conversación sea más accesible, aunque tener acceso a ella no significa que todas las jerarquías hayan desaparecido por completo. 

Antes, gran parte de la conversación sobre la moda estaba concentrada en revistas, críticos, diseñadores y especialistas y hoy en día las redes sociales permiten que más personas compartan opiniones, analicen tendencias, comenten colecciones y experiencias, demostrando que la moda ya no se limita únicamente a quienes trabajan dentro de la industria o a expertos en el tema, sino que también puede ser interpretada desde otras disciplinas y experiencias. Para observar esta transformación de una manera más concreta, se toma a la red social TikTok como caso principal, ya que permite que cualquier usuario publique contenido relacionado con moda, aunque la posibilidad de publicar contenido no garantiza que todas las opiniones tengan la misma visibilidad.


De observar la moda a participar en ella

Un estudio sobre democratización de la moda en la era digital señala que las redes sociales han aumentado la participación de los consumidores y les permiten encontrar estilos relacionados con sus gustos y preferencias. Canag et al. (2025) también destacan el crecimiento del contenido generado por usuarios, influencers y consumidores que participan en la creación y circulación de tendencias. En una plataforma como TikTok, esto significa que una persona no necesita formar parte de una revista o trabajar profesionalmente dentro de la industria para publicar un análisis de una colección, explicar una tendencia o compartir su opinión sobre una marca.

No ser experto no significa no tener una mirada

Esta apertura permite que la moda pueda interpretarse desde experiencias y perspectivas distintas a las tradicionales. La participación de consumidores no elimina el conocimiento de diseñadores, periodistas, estilistas o críticos, sino que hace posible que esas voces convivan con personas que se acercan a la moda desde su vida cotidiana. De esta manera, la conversación se amplía, aunque eso no significa que todas las opiniones tengan el mismo nivel de conocimiento o profundidad.

Abrir la conversación no elimina las jerarquías

TikTok ayuda a demostrar uno de los principales límites de esta democratización: tener la posibilidad de publicar no significa tener automáticamente la misma visibilidad. La propia plataforma explica que su sección “Para Ti” utiliza un sistema de recomendación que clasifica los videos a partir de factores como las interacciones de los usuarios, los videos que ven o comparten, las cuentas que siguen, los comentarios, los sonidos y los hashtags. TikTok también señala que el número de seguidores no es un factor directo del sistema de recomendación, aunque una cuenta con una base de seguidores mayor puede tener más posibilidades de obtener visualizaciones inicialmente.

Esto demuestra que las antiguas jerarquías no necesariamente desaparecen, sino que pueden transformarse. Antes, una revista o un editor podía decidir qué opiniones llegaban a una audiencia amplia, en cambio hoy, una persona puede publicar sin necesitar esa autorización, pero la circulación de su contenido también depende de sistemas de recomendación, de la interacción que genera y del público que ya ha construido.

Tener la posibilidad de publicar no significa tener automáticamente la misma visibilidad.

La accesibilidad también tiene un costo

La democratización de la moda tampoco comenzó con las redes sociales. Bee Buendía (2022) utiliza el caso de los jeans para explicar cómo una prenda relacionada originalmente con determinados grupos sociales terminó extendiéndose entre diferentes clases y estilos. La autora también relaciona la democratización contemporánea con empresas de fast fashion, ya que los precios más bajos permiten que un mayor número de consumidores pueda acceder rápidamente a tendencias.

Sin embargo, hacer económicamente accesible una tendencia no significa necesariamente democratizar de manera responsable. Canag et al. (2025) señalan que los influencers y las plataformas digitales pueden acelerar la circulación de tendencias y favorecer compras más frecuentes, especialmente dentro del fast fashion. Por lo tanto, la posibilidad de participar en la moda también puede generar presión para consumir constantemente aquello que aparece como nuevo o popular.

Una conversación más abierta, todavía incompleta

El caso de TikTok permite observar esta contradicción. La barrera para entrar a la conversación es mucho menor porque cualquier usuario puede crear contenido sobre moda, pero su alcance no depende únicamente de haber publicado. La visibilidad también está relacionada con las interacciones y con el sistema de recomendaciones de la plataforma. Por ello, la democratización digital amplía quién puede hablar sobre moda, pero no necesariamente elimina las diferencias entre quién logra ser escuchado y quién permanece con una audiencia limitada.

Tener voz no significa tener siempre la razón

Que más personas puedan participar en la conversación tampoco significa que el conocimiento especializado haya dejado de ser importante. Una opinión personal sobre una colección puede aportar una experiencia diferente, pero no necesariamente sustituye un análisis sustentado en conocimientos sobre historia, confección, materiales o funcionamiento de la industria. La democratización funciona precisamente cuando permite la convivencia de estas distintas perspectivas y no cuando supone que todas deben tener el mismo peso o conocimiento.

La democratización de la moda no elimina por completo el conocimiento especializado, sino que permite que este conviva con otras formas de interpretar la moda, también considero que democratizar el acceso económico a la moda no significa automáticamente hacerlo de manera responsable, ya que la facilidad para seguir tendencias hoy en día puede fomentar un consumo cada vez más grande.

Sin embargo, decir que actualmente todas las personas tienen la misma posibilidad de influir estaría mal. Aunque cualquiera puede publicar una opinión, no todas las voces tienen la misma visibilidad. El caso de TikTok demuestra que la posibilidad de alcanzar a otras personas también está mediada por sistemas de recomendación, interacciones y la audiencia construida por cada cuenta. También puede argumentarse que permitir que cualquiera que opine sobre moda puede hacer que algunas conversaciones se vuelvan más superficiales, pero esto no elimina el valor de ampliar quién puede participar.


Para respaldar lo mencionado sobre la participación digital, la circulación de tendencias y el papel de las redes sociales se utilizó el estudio de Canag et al. (2025). Para observar específicamente la diferencia entre poder publicar y alcanzar visibilidad se utilizó la explicación oficial de TikTok sobre el funcionamiento de su sistema de recomendaciones. Por otro lado, para la democratización histórica de ciertas prendas y el acceso económico a la moda se consultó el texto de Buendía (2022).

La democratización de la moda ha permitido que más personas participen en una conversación que durante mucho tiempo pareció reservada para quienes eran expertos. Sin embargo, esta apertura todavía tiene límites ya que mientras los algoritmos crean nuevas jerarquías, el precio sigue condicionando el acceso y al mismo tiempo, la rapidez de las tendencias puede generar presión por consumir. Por eso, democratizar la moda no significa que todos debamos convertirnos en expertos, sino que más personas puedan acercarse a ella sin sentir que primero tienen que demostrar que saben mucho.

Transparencia

La autora no recibió pago, prendas, invitaciones, viajes ni aprobación previa de las marcas, medios o autores mencionados. Para realizar esta crítica se consultaron fuentes académicas y artículos de opinión sobre la democratización de la moda en internet

REFERENCIAS

Canag, L. C., Loquinario, A. J. F., Pepano, R. M. V., & Peninoy, R. B. (2025). Democratizing fashion consumer engagement and redefining style in the digital age. International Journal of Research and Innovation in Social Science, 8(12), 935–949. https://doi.org/10.47772/IJRISS.2024.8120078

Buendía, B. (2022). Democratización de la moda. Medium. https://beebuendiam.medium.com/la-moda-es-un-negocio-con-estructuras-y-sistemas-definidos-una-industria-que-va-m%C3%A1s-all%C3%A1-de-la-ac476dde72a7

TikTok. (2020). Cómo TikTok recomienda videos #ParaTi. TikTok Newsroom.
https://newsroom.tiktok.com/como-tiktok-recomienda-videos-foryou?lang=es-419

Fuente de imagen: Pinterest

Deja un comentario